1- El 90% de las parroquias de las Diócesis están organizadas en zonas pastorales, lo que favorece una mejor prestación de los servicios necesarios para el desarrollo y promoción integral de sus habitantes.

2- Ha aumentado en un 40% los Agentes de pastoral al servicio de las CEM.

3- Las CEM se han fortalecido en su organización y ha crecido el número de familias que participan de sus encuentros y realizan acciones concretas en favor de los más necesitados.

4- La Diócesis tiene organizada en un 80% la formación básica, específica y especializada.

5- El 70% de los servidores de la pastoral, han hecho su discernimiento ministerial y han pedido al Señor Obispo la admisión al ministerio para el que el Pueblo los ha ido confirmando, y el Señor Obispo ha conferido los diversos ministerios a quienes sean considerados dignos.

6- El 90% de los habitantes de la Diócesis han sido sensibilizados sobre el valor de los Sacramentos del Matrimonio, el Orden Sacerdotal y la Eucaristía.

7- Todos los servidores de la Pastoral han recibido formación catequética sobre los sacramentos del Matrimonio, el Orden Sacerdotal y la Eucaristía.

8- Todas las parroquias de la Diócesis tienen organizado el Comité de pastoral familiar.

9- Todos los Servidores de la Pastoral Diocesana (Sacerdotes, Religiosos, Religiosas y Laicos) hemos optado por una pastoral familiar de cercanía y acompañamiento en sus realidades concretas.

10- El 90% de los habitantes de la diócesis han participado en la elaboración del nuevo plan de pastoral de la Diócesis.

11- En todas las parroquias se ha celebrado y vivido el congreso Eucarístico Diocesano.

12- El 90% de los Servidores de la pastoral han participado en las diferentes acciones misioneras planificadas a nivel parroquial, arciprestal y diocesano.

13- Se ha elaborado el proyecto comunitario de pastoral.

14- Todos los habitantes de la Diócesis han sido sensibilizados y muchos han optado por los valores del bien común, el amor por la vida en todas sus etapas, la sostenibilidad ambiental, la paz y la honestidad.

Indicadores del Logro de la Meta

Elementos del Proceso

Justificaciónes

1- Tipo de acción pastoral: Privilegiar una evangelización misionera, que sea camino de fe, en proceso permanente, sistemático, orgánico, único y diferenciado.

2- Destinatarios de la acción pastoral: La Acción Pastoral debe dirigirse y convocar permanentemente a todos los bautizados y personas de buena voluntad, como comunidad humana y comunidad Iglesia, una y diferenciada, en forma global, sistemática y progresiva.

3- Agentes o servidores de la acción pastoral: El sujeto de la Acción Pastoral son todos los bautizados, cada uno según sus posibilidades, los dones, carismas y ministerios que el Espíritu Santo concede a cada uno.

4- ¿Qué pedagogía se utiliza para la acción pastoral? Se utiliza el método de confrontación entre la vida y el Evangelio y, por lo mismo, se va formando a los agentes de pastoral a través de la misma acción.

5- ¿Qué organización exige esta acción pastoral? Crear estructuras organizativas que sean comunitarias, participativas, dialogales y orgánicas para que todos los bautizados, en la línea de la comunión, se organicen en condiciones reales de participación, diálogo y corresponsabilidad.

Criterios Generales

Proceso Diocesano

Meta Diocesana 2018

Es necesario pasar:

• De comunidades que expresan su religiosidad de manera individual y sin compromisos concretos, a verdaderas comunidades de fe, que se reúnen para la oración y el encuentro con la Palabra de Dios y que se esfuerzan por una vivencia permanente de los valores del Reino.

• De experiencias misioneras solo programáticas, al verdadero gozo de sentirse en estado de misión permanente.

• Del solo conocimiento doctrinal de los sacramentos, a una experiencia gozosa de su celebración que lleve al Pueblo a renovar su amor por el seguimiento de Cristo en el servicio generoso a los hermanos.

• Del individualismo y encerramiento de personas que participan de forma esporádica en eventos multitudinarios, a verdaderas experiencias de vida en comunidades, donde todos son importantes y aportan al bienestar y desarrollo de las mismas.



Desde 1985, la Diócesis de Socorro y San Gil asume un Proceso orgánico de renovación y Evangelización que promueve la participación y organización integral de sus comunidades, mediante la acción comprometida de Obispos, Sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, lo que ha contribuido a la paz de la Región, y a que se perciba un ambiente de acogida, aceptación y respeto por lo religioso y un cierto sentido de pertenencia a la Iglesia por parte de una buena porción del Pueblo, Sin embargo, el testimonio y compromiso como pueblo de Dios no ha alcanzado a transformar integralmente las realidades sociales, económicas, culturales, ecológicas y políticas, como consecuencias de la separación entre la fe y la vida. Por lo tanto reconocemos que aún no hemos llegado a la comunión de comunidades organizadas y ministerialmente corresponsables.

Desde la Conversión

Al finalizar el año 2018, nosotros como Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Socorro y San Gil, por medio de: la oración personal y comunitaria, la permanente animación bíblica y misionera, la formación de los Agentes servidores de la pastoral, el fortalecimiento y dinamismo de los niveles pastorales y la celebración del congreso Eucarístico Diocesano, hemos:

1- Fortalecido las CEM e implementado las zonas pastorales en todas las parroquias.

2- Reconocido, activado y fortalecido el Don de la Ministerialidad Eclesial.

3- Vivido la experiencia de una mayor cercanía a la familia en sus realidades concretas.

4- Conocido, celebrado y vivido los sacramentos del Orden Sacerdotal, el matrimonio y la Eucaristía.

5- Identificado las líneas del camino que seguirá el PDRE al terminar la última fase de la tercera etapa.

Con el fin de avanzar en nuestro camino de madurez en la fe para llegar a ser comunidad creyente en Cristo Jesús, que ha optado por los valores del bien común, el amor por la vida en todas sus manifestaciones, la sostenibilidad ambiental para la vida, la paz y la honestidad, como frutos de su conciencia y misión de ser “semillas en la tierra del Reino de Dios.

Etapas del Proceso

Desde la Realidad